Día 19: Ser humildes de corazón-Conociendo al Sagrado Corazón de Jesús

Cristo mismo ordenó que se hiciera esta Fiesta en honor a su Corazón como reparación de todos los ultrajes
En una de las más famosas apariciones a Santa Margarita María Alacoque, fue aquella en la que Jesús se reveló a ella en oración ante el bendito Sacramento. 
Nuestro Señor le mostró su Sagrado Corazón y, entristecido de que, a cambio de su amor ilimitado, no encontró nada más que ultrajes e ingratitud de la humanidad. Para el día 19 de junio, Mes del Sagrado Corazón de Jesús, vamos a pedir a Cristo tener humildad de corazón.

Jesús le ordenó a Santa Margarita María que se preocupara por el establecimiento de una nueva fiesta, el viernes después de la octava de Corpus Christi, en la que su corazón debe ser venerado con el debido honor, y que los insultos que le ofrecen los pecadores en el sacramento del amor sean expiados por la digna satisfacción.

La Devoción a la Divina Misericordia, concedida a Santa Faustina Kowalska en 1931, es una devoción ampliada al Sagrado Corazón. A partir de esta devoción, se reaviva nuestra confianza en el amor y la misericordia ilimitados de Dios. Los tesoros incomprensibles que tenemos en los sacramentos están simbolizados en la sangre y el agua que brotan del Sagrado Corazón de Cristo

1. Oraciones iniciales.

Señal de la Cruz.

Por la señal de la Santa Cruz, de nuestros enemigos, líbranos Señor, Dios nuestro. En el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo. Amén.

Acto de contrición.

Jesús, mi Señor y Redentor: Yo me arrepiento de todos los pecados que he cometido hasta hoy, y me pesa de todo corazón, porque con ellos, ofendí a un Dios tan bueno. Propongo firmemente no volver a pecar, y confió en que, por tu infinita misericordia, me has de conceder el perdón de mis culpas y me has de llevar a la vida eterna. Amén.

2. Oración para confiar en el Sagrado Corazón.

Amado Corazón de Jesús, Tú Permaneces como mi amante fiel y eterno, aunque yo vaya dando tumbos por el camino del amor, tu amor. 

Quieres que yo dé mucho fruto, pero para eso debo vivir unido a Ti, unido a tu sacratísimo corazón y a tu Palabra, que es la semilla que alimenta al mío. Dame de tu fuerza, de tu coraje, de tu amor y de tu perdón. Necesito a diario esas cuatro cosas en mi vida para tener la dirección correcta. 

Quiero hacer de mi vida una vida de servicio, obrar bien por los míos y por mi prójimo, desvivirme por ellos como Tú lo hiciste por mí. Al final de mis días eso es lo que contará, no mi prestigio, riqueza, poder o belleza. Sé que quieres que construya mi vida sobre el amor que brota de tu Sagrado Corazón, que permanezca siempre firme y lleno de tu bondad. 

Confío en que Tú me llevarás seguro con la fuerza sanadora que emerge de tu Corazón. 

Confío en Ti, confío en tu amor, confío en que me ayudas y me regalas tu bendición en todos los momentos de mi vida. Sagrado Corazón de Jesús, quiero amarte con verdadero amor. Amén.

3. Oración introductoria.

Sagrado Corazón de Jesús, necesito de tu fuerza que todo lo restaura, tu poder que sana y libera y conduce por nuevos caminos llenos de bendiciones. 

Tú conoces lo que hay en mi corazón: quiero amarte y servirte, no porque sea un mandato, sino porque lo acepto como una petición de amor respetuosa y lleno de gozo por hacer tu voluntad, la cual, con ella siempre me diriges y quieres lo mejor para mí. 

Sagrado Corazón de Jesús, quiero seguir tus pasos, vivir lo que Tú mismo viviste, amar lo que Tú amas, despreciar el mal que te aleja de mí. Te amo, creo en tus mandamientos, que no son otra cosa que peticiones de amor que brotan de tu sagrado corazón. Amén. 

Sagrado Corazón de Jesús en ti confío. Amén.

4. Meditación para el Día 19.

El Corazón de Jesús y la humildad del corazón.

Cuando el Corazón de Jesús quiso enseñarnos algo de sí mismo, lo dijo con una sola frase: "Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón".

Debe tener, pues, un gran valor esta humildad si Jesús la estimó de tal manera hasta anteponerla a todas las demás virtudes. Él recomienda la castidad, la caridad, la obediencia, pero ninguna de estas virtudes da el privilegio que da a la humildad con estas palabras: "Aprended de Mí que soy manso y humilde de corazón".

Los santos comprendieron bien esta sublime doctrina y no buscaron la santidad sino por medio de la humildad, persuadidos de que la humildad es el fundamento de todas las virtudes, el principio de toda gloria.

La misma Santísima Virgen María confiesa haber recibido insignes favores del Señor porque Él vio "la humildad de su esclava".

Rezar un Padrenuestro, un Avemaría y un Gloria.

5. Oración final.

Amantísimo Corazón de Jesús, de Ti provienen abundantes gracias, misericordia y perdón, defiendes a los oprimidos, ayudas a los más débiles, rescatas a los que son despreciados. Una y otra vez intervienes en cada una de mis debilidades, me acoges, me perdonas y me invitas a convertirme de corazón. Sagrado Corazón de Jesús, Tú lo sabes todo, Tú escudriñas la profundidad de nuestros corazones y ves nuestro interior, conoces mi debilidad. 

Quiero aprender a perdonar y a pedir perdón, a reconocerme pecador y no juzgar a los demás, más bien acudo a Ti, que eres la fuente de la misericordia, para que pongas en mí la gracia de ser misericordioso. 

Quiero sabe inyectar esperanzas en vez de condenas. Derrama tu amor en mi corazón para solidarizarme con todos. No permitas que sea indiferente ante las personas que necesitan de una palabra de consuelo. 

Te suplico, Oh Dios mío, que extiendas tu mano en estos momentos sobre mis heridas y sánalas con tu inmenso amor. Eres el dueño de mi vida. Todo te lo entrego. Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

6. Meditación final.

El Sagrado Corazón de Jesús quiere inspirar a los corazones de hombres y mujeres de nuestros días para que puedan estar fortalecidos ante los continuos ataques de anti valores de esta sociedad y además infundirles un gran deseo de llevar a cabo grandes obras de las que se creen ser incapaces de realizar.

El Sagrado Corazón de Jesús le dijo a Santa Margarita María Alacoque: "Si quieres agradarme confía en Mí. Si quieres agradarme más, confía más. Si quieres agradarme inmensamente, confía inmensamente en Mí".

Sagrado Corazón de Jesús en Ti confío.

7. Enseñanza del Corazón de Jesús.

La devoción al Sagrado Corazón ha florecido y ha parecido cerrar el círculo en la devoción a la Divina Misericordia, particularmente en su énfasis en las gracias que fluyen del Corazón de Jesús, curando y perdonando a las almas, a través de los Sacramentos de la Misericordia. 

Esta es una devoción para el mundo, para pedir sanación sobre todos y que, a través de su fuente de gracia, podamos reparar todas las ofensas que hemos podido causarle a lo largo de todos nuestros años

Oración de confianza al Sagrado Corazón para tiempos difíciles.

Sagrado Corazón de Jesús, manantial divino de paz y sosiego, dulce santuario de descanso, ven a mi vida a traer paz a mi alma y a fortalecer mi espíritu, especialmente en esta situación difícil que estoy atravesando.

- Nombra aquí tu situación -

Prometo, oh Manso y Sagrado Corazón, poner todas mis preocupaciones y miedos en la herida de tu costado, para ser atendido de acuerdo con tu perfecta voluntad, que solo desea el mejor y más alto bien para aquellos que recurren a ti. Sagrado Corazón Jesús, solo tu amor es suficiente para librarme de la ansiedad, me rindo ante él; aferrándome a la esperanza de una rápida resolución, confiando en todas tus promesas. Amén.

Intenciones al Corazón de Jesús.

Volvamos nuestro corazón al Señor. Adentrémonos en las profundidades del Sagrado Corazón de Cristo y allí encontraremos refugio. Hagamos nuestra las palabras del salmista: "Que el Señor te bendiga y te proteja. Que el Señor haga brillar su rostro sobre ti y te muestre su gracia. Que el Señor te descubra su rostro y te conceda la paz". (Números 6,24-26). .